2 de octubre «Día Internacional de la No Violencia»

2 de octubre «Día Internacional de la No Violencia»[1]

 

Motivados por profundizar transformaciones culturales, desde el IIN/OEA sumamos nuestra voz en este nuevo Día Internacional de la No Violencia, buscando hacer visible la integral y diferencial afectación que tienen todas las violencias, en todos los entornos, sobre el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

 

Investigaciones científicas concluyen, desde evidencia cualitativa y cuantitativa, que la exposición de niñas y niños de forma puntual o sistemática a violencias, sea directa o indirecta, afecta de forma integral el desarrollo tanto biológico como funcional, siendo mayor la afectación según la cronicidad y la etapa evolutiva en la que se encuentre la niña o el niño mientras la padece.

 

Lograr que la cultura del buen trato permee todas las prácticas cotidianas y a todo nivel, necesita de seres humanos, instituciones, organizaciones sociales, sistemas políticos, e incluso entornos ambientales, sensibles, empáticos, inclusivos, habilitadores y protectores.

 

En lo que respecta a la niñez y adolescencia, debemos sumar, además, la necesidad de que el mundo adulto reconozca al niño/a como interlocutor válido en el diálogo intergeneracional. Si este reconocimiento no se da, difícilmente se logren ejercicios genuinos y universales de otros derechos.

 

“Pero el Buen Trato no es apenas una forma civilizada de tolerarse, y cuando el maltrato se ha casi normalizado o incluso institucionalizado, debemos preguntarnos si no es acaso urgente encaminarnos hacia un nuevo con-trato social que haga del buen-trato a las infancias todas, un imperativo ético y político, un componente del proceso de humanizar la condición humana.”

Alejandro Cussianovich[2].

Poner en crisis certezas sobre cómo afectan, se naturalizan y/o se invisibilizan ciertas prácticas que vulneran derechos de niñas, niños y adolescentes, contribuirá a replantear las prioridades de inversión, abordaje y respuestas ante determinadas vulneraciones.

 

Si bien Estados de la región han avanzado en brindar garantías para una vida sin violencias, aproximadamente 2/3 de los Estados del Sistema Interamericano aún no ha adoptado e integrado de forma explícita la prohibición del castigo físico hacia niñas y niños en sus marcos normativos, por lo que podría entenderse que es aún un tema pendiente de discusión y definición. Aún más preocupante es el caso de los Estados que reconocen y validan el maltrato como forma de disciplinar y corregir conductas “irregulares” de niñas y niños, mostrando, el anclaje en paradigmas de protección arcaicos para la actualidad de la comunidad internacional en materia de derechos humanos.

 

Para finalizar, cabe destacar, desde una visión ecológica y sistémica del desarrollo, que cada elemento integrante del sistema de protección integral a la infancia y adolescencia es tan responsable de promover, habilitar y/o sostener prácticas violentas, como de accionar protegiendo y garantizando derechos.

 

[1] Resolución aprobada por la Asamblea General el 15 de junio de 2007: https://undocs.org/es/A/RES/61/271

[2] En Boletín IINfancia N°2; IIN/OEA 2016, https://issuu.com/institutointeramericanodelninolanin/docs/2___bolet__n_258da09a26eeaa?platform=hootsuite