07 de Mayo – Día Mundial de los Huérfanos de Sida

 

Como varias de las situaciones que afectan fuertemente a la infancia y adolescencia, la condición de ser niña, niño o adolescente portador de VIH o huérfano a causa de SIDA, se suma a otras vulneraciones que necesitan de un profundo compromiso de la sociedad en su conjunto para mantener en agenda social y política la problemática.

 

Invisibilidad, poca inversión de los Estados, desconocimiento de los efectos diferenciales y muchas veces devastadores de esta condición, impele a todo el sistema de protección integral, al sector público y privado, institucional, personal, a la acción, con un horizonte claro de fortalecimiento de sensibilidades y capacidades que construyan respuestas solidarias, sostenibles sustentables, que garanticen desarrollos y ejercicios de derechos.

 

Como toda situación social, la condición de ser niña, niño o adolescente portador de VIH o huérfano a causa de SIDA, se suma y se complejiza en su interseccionalidad con otras situaciones de riesgo o vulneración. Muchas, sino todas, de estas vulneraciones nos hablan de falencias de roles adultos de protección, que, por omisión o flagrante e inhumano accionar vulnerador de derechos, como lo es el escenario de trasmisión sexual por abuso o explotación sexual, exponen a nuevas generaciones a tránsitos vitales cargados de sufrimiento.

 

Un abordaje integral necesitará dimensionar bien la problemática, basar el diagnóstico en evidencias, y construir desde allí respuestas acordes en diferentes niveles: promoción de derechos, prevención de situaciones de riesgo al contagio, tratamiento, restauración y protección.

 

En este sentido, abordar la situación de orfandad de niñas, niños y adolescentes será responder oportunamente en la identificación y acompañamiento de cada realidad respecto a la singular afectación vivida, generando las condiciones para que cada proyecto vital continúe con las garantías de contar con un entrono protector y familiar. Programas de fortalecimiento de las capacidades de cuidado y crianza para familias, apoyos a familias extensas, respuestas de acogimiento familiar, entornos comunitarios protectores y habilitadores del desarrollo, alineados a las pautas y directrices que la comunidad internacional exige para el cuidado alternativo, serán parte de los recursos necesarios para brindar protección.

 

A estas respuestas puntuales, se suman otras dirigidas a minimizar la afectación de niñas, niños y adolescentes afectados por portar VIH y/o por convivir en su entorno con la enfermedad SIDA. Entre estas prioridades claras se encuentra: lograr reducir hasta eliminar la transmisión materno infantil del VIH, eliminar las nuevas infecciones entre las niñas, niños y en especial en adolescentes, generar consensos que respalden políticas de información, comunicación y educación sexual, que trasciendan posturas anacrónicas y desprotectoras de otros tiempos, haciendo realidad el derecho a disfrutar de la sexualidad de forma plena, cuidada y sin miedos; brindar atención y tratamiento a quienes actualmente son portadores de la enfermedad y a sus familias, para que puedan tener un pleno desarrollo de sus vidas.

 

Renovando la responsabilidad y el compromiso de seguir alzando la voz en dirección a lograr que “todos los derechos alcancen a todos los niños”, el IIN/OEA reafirma que ninguna situación o característica de la niña, el niño o los adolescentes, raza, etnia, franja etaria, situación económica o social, religiosa o de género, debe condicionar el acceso a la prevención, el tratamiento y la atención del VIH.

 

IIN/OEA – Mayo 2019

Última modificación: 04/08/2019